Algo más que un trofeo

Las conversaciones con los hijos son una fuente de aprendizaje constante… sobre nosotros mismos.

Nos quejamos de que no atienden a lo que decimos pero se nos ha olvidado que “Es más lo que se puede aprender que lo que se puede enseñar”.

En realidad sólo es más de lo mismo, cada generación va tirando por el camino del medio en busca de sus propios trofeos. Lo malo es cuando los extremos se separan tanto que la grieta ya no se puede tapar.

Los hijos saben, ¡vaya si saben!, aunque luego nos extrañe (a mí la primera) que no quieran salir de sus pasiones confortables. Avanzar implica el acercamiento para aprovechar el potencial del conflicto en vez de tratar de desactivarlo. Conociendo mi afición a la re-mezcla, ayer me pasaron esta captura por si me resultaba de utilidad. Creo que habla por sí misma.

Dice papá (espléndido por cierto con sus vaqueros y cerveza en mano):

La política es algo más que presentarse a unas elecciones. Es, o debería ser, el ejercicio inteligente del poder, su reparto y su mantenimiento…

Y la hija re-interpreta…

Publicación original: enPalabras

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