la fe en la tecnología se puede dar de bruces con un cisma social


Extracto del artículo de Julen Iturbe publicado en Consultoría artesana en red

rp_Julen-Iturbe.jpgCreo sinceramente que se está volcando demasiado el asunto de lo 4.0 alrededor de la tecnología. Sí, claro, yo estudié psicología y no ingeniería. Pero todo este embelesamiento tecnófilo me recuerda demasiado a una moda más. Negar la evolución tecnológica no tiene sentido. Pero poner a la tecnología en el centro es estrechar demasiado la mirada cuando hay aspectos muy importantes relacionados con los nuevos modelos de gestión a los que conduce o a un marco de relaciones humanas que puede cuestionar el statu quo. Echo en falta una mirada más elevada.

Por supuesto que lo tecnológico marca diferencias. Por supuesto que emergen nuevas posibilidades. Pero resulta que el cuello de botella va a seguir siendo, según parece, el humano que somos. Nos vamos a convertir en algo así como un obstáculo en la carrera frenética por ver quién es más industria 4.0. Humanos que no dan la talla, que no pueden competir con sus máquinas; humanos que no son suficientemente flexibles, que estropean el paradisíaco escenario del progreso basado en la tecnología.

(…) Dos detalles para empezar. El primero: ¿no conviene desde ya incorporar una mesa que analice el empleo? Pero no para decir lo de siempre, lo de que se necesitan tales o cuales perfiles. No, una mesa que plantee nuevos rumbos para los vínculos persona-empresa, persona-máquina o persona-líder por poner tres ejemplos. Una mesa que juegue con la imaginación, que no se quede obnubilada por un tecnologicismo demasiado peligroso para la condición humana. Y el segundo: ¿no estamos construyendo un modelo de hombres para hombres? De cara al evento de este próximo día 16, las mujeres ponentes representan el 20% de la contribución. Que alguien dirá que menos es nada, pero para hablar de futuro poco parece, ¿no?

(…) Negar la evolución tecnológica no tiene sentido. Pero poner a la tecnología en el centro es estrechar demasiado la mirada cuando hay aspectos muy importantes relacionados con los nuevos modelos de gestión a los que conduce o a un marco de relaciones humanas que puede cuestionar el statu quo. Echo en falta una mirada más elevada.

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