¡Pero si sólo era un titular!

Ya se sabe, estamos en agosto y mantener la dinámica informativa en los medios tradicionales se complica. Es el momento de re-llenar.

Si ya es habitual encontrarse la misma noticia en todos los medios sin especiales aportaciones analíticas, en verano la sensación de superficialidad se agrava.

Hoy le ha tocado a los 1,5 millones de vidas de niños que salvaríamos con la prolongación de la lactancia, según cuenta la Organización Mundial de la Salud. A pesar de que cada vez se sabe más sobre los beneficios de la lactancia natural, la noticia hablaba de prolongarla para salvar 1.500.000 vidas, y lo pongo así para ser más consciente del significado. Despertó mi curiosidad y seguí leyendo.

Uno de los noticieros (ya no sé cual, pero de los reconocidos) decía también: «La malnutrición es responsable de un tercio de las 8,8 millones de muertes anuales entre menores de cinco años, sentencia la OMS al respecto»

Es confuso. Un tercio de 8,8 millones son algo más de 2,9 millones de niños muertos por malnutrición, de los cuales se podrían eliminar 1,5 si se prolonga la lactancia natural. ¿Es eso?

De todas formas aún quedan casi otros tantos cuya muerte debe tener otras causas. ¿Las guerras? ¿El hambre pura y dura? ¿Las catástrofes «naturales»? ¿El analfabetismo y la explotación de los países «desarrollados»?

En cualquier caso, hambre y malnutrición NO significan lo mismo. Y mucho menos según de qué hemisferio estemos hablando, no vaya a ser que pretendamos poner en el mismo saco la carencia de vitaminas o proteínas con el exceso de patatas fritas y bollos.

Yendo a la fuente, comprobamos cuales son los ocho Objetivos de Desarrollo de la OMS para el Milenio, que ya en el año 2000 ratificaron los 191 miembros de las Naciones Unidas con un compromiso para 2015.

  • Erradicar la pobreza extrema y el hambre
  • Lograr la enseñanza primaria universal
  • Promover la igualdad entre los sexos y la autonomía de la mujer
  • Reducir la mortalidad infantil
  • Mejorar la salud materna
  • Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades
  • Garantizar la sostenibilidad del medio ambiente
  • Fomentar una asociación mundial para el desarrollo

Tres de los ocho objetivos, y ocho de las 18 metas, guardan relación directa con la salud. Por supuesto, en todo el discurso, nada relacionado con las causas, aunque en algún lado sí se consideran las excepciones a la alimentación en circunstancias excepcionalmente difíciles, entre las que están:

  • Madres infectadas por el VIH y sus hijos lactantes
  • Víctimas de emergencias complejas, como las catástrofes de origen natural o humano (inundaciones, sequías, terremotos, guerras, disturbios, etc.), o personas que vivan en condiciones penosas, ya sea por motivos políticos o económicos

Pero bueno, lo primero ya se contempló dentro del objetivo 5, mejora de la salud materna, cuya meta 5.A es «reducir en tres cuartas partes, entre 1990 y 2015, la mortalidad materna» y en la 5.B con el que vamos a «lograr para 2015, el acceso universal a la salud reproductiva«.

Pero aún así, es bueno profundizar y difundir la información sobre los beneficios de la lactancia materna. Es decir, lo que ya sabíamos, que la naturaleza es sabia, aunque no siempre la entendamos.

Curioso resulta uno de los 10 datos que se aportan sobre los beneficios de la lactancia materna:

Los adultos que de pequeños tuvieron lactancia materna suelen tener una tensión arterial más baja, menos colesterol y menores tasas de sobrepeso, obesidad y diabetes de tipo 2. También hay datos que indican que las personas que tuvieron lactancia materna obtienen mejores resultados en las pruebas de inteligencia.

Así que en vez de torturarse con las dietas y las horas de estudio y entrenamiento, mejor preguntar a nuestras madres como fue el asunto. Igual no merece la pena el esfuerzo.

Ciertamente no es este un tema apetecible para el vacacional agosto. Sé que sólo era un titular de re-lleno, uno de tantos, pero me ha hecho pararme y pensar. De todas formas lo verdaderamente insultante es ver lo cerca que estamos de 2015 y lo lejos que nos queda el cumplimiento de las buenas intenciones. Una vez más: Grandes objetivos = fracasos justificados.

Cuando el centro de una noticia es un dato estadístico y se despacha con un «según distintas estimaciones» ¿se hace buen periodismo?

Publicación original: enPalabras

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.